La vitamina D en la embarazada, básica para un buen desarrollo motriz del niño

  • Jueves, 03 Agosto 2017 09:00
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Mantener unos niveles adecuados de vitamina D cuando se está embarazada es importante para garantizar el correcto desarrollo motor e incluso social del niño. Investigadores británicos de la Universidad de Surrey así lo han confirmado en el estudio que publica el British Journal of Nutrition.

Las madres gestantes con un déficit de vitamina D pueden aumentar el riesgo de que el niño tenga algún problema en la etapa en la que se desarrollan sus habilidades motoras y sociales. El estudio, realizado a más de 7.000 madres e hijos, evidencia una relación directa entre un nivel bajo de este micronutriente y ciertos problemas en las aptitudes motrices y de socialización del niño en sus primeros cuatro años de vida, antes de iniciar la etapa de escolarización.

Según la investigación realizada, los hijos de las madres que mostraron unos niveles bajos de vitamina D en sangre durante el embarazo -menos de 50 nanomol/litro- mostraron tener más dificultades motoras a los dos años y medio que aquellos cuyas madres no presentaron carencias de este micronutriente durante el periodo de gestación.

El estudio también reveló que a los tres años y medio, el pequeño cuya madre manifestaba un déficit de esta vitamina durante el embarazo, también tenía una aptitudes sociales por debajo del resto.

Para confirmar los datos se realizaron diferentes pruebas. Entre ellas, se midió el grado de coordinación de los niños mientras disparaban un balón o saltaban ciertos obstáculos. También se analizó el uso de determinados músculos pequeños en tareas tan sencillas como coger un bolígrafo o construir una torre con piezas de plástico.

Evidentemente, las madres participantes en la investigación también tuvieron que aportar analíticas realizadas durante el embarazo para poder medir los niveles de vitamina D en sangre.

Vitamina D. Funciones

La vitamina D tiene un función principal para favorecer un correcto sistema óseo. Es la que ayuda al organismo a absorber el calcio, un mineral básico para la formación de unos huesos sanos. De hecho, su papel durante la infancia es clave.

Además de regular los niveles de calcio en sangre, interviene también en los procesos del sistema inmunológico, tiene funciones antienvejecimiento y determinadas investigaciones empiezan a ver propiedades antitumorales.

Una deficiencia de esta vitamina se produce cuando no se adquiere la suficiente cantidad de calcio. Cuando hay una carencia, con unos niveles por debajo de los recomendados, se aumenta el riesgo de padecer determinados trastornos como raquitismo, osteoporosis, fatiga crónica, problemas cardíacos o depresión, entre otros. Las personas mayores de 50 años y principalmente la tercera edad son los grupos más proclives a mostrar un déficit.

La vitamina D es importante para el organismo, pero también un exceso puede ser contraproducente para el organismo y tener consecuencias negativas sobre la salud.

El sol ayuda a producir vitamina D. De hecho, una exposición de 10-15 minutos durante tres días es suficiente para cubrir las necesidades del cuerpo. Por eso, en determinadas zonas del mundo con pocas horas de sol, sus habitantes tengan que recurrir a la alimentación o suplementación para estar dentro de los niveles recomendados.

A través de la alimentación se puede conseguir ingiriendo pescados con ácidos grasos saludables como el atún, el salmón o la caballa. La leche, los huevos y las carnes también son fuente de vitamina D.

Hoy en día, unos niveles iguales o ligeramente superiores a 50 nanmol/L (20 ng/mL) son suficientes para la mayoría de las personas.

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