Ingredientes bioactivos del zumo de tomate se relacionan con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular

  • Jueves, 20 Junio 2019 13:12
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Los ingredientes bioactivos del zumo de tomate (licópenos y saponinas, entre otros) pueden ayudar a reducir la tensión arterial y el colesterol LDL, patologías que pueden derivar en algún tipo de enfermedad cardiovascular (ECV). Así lo recoge un nuevo estudio realizado en Japón.

Los hallazgos descritos en esta investigación apuntan a que el zumo de tomate y sus compuestos bioactivos pueden convertirse en una solución asequible y fácilmente disponible para ayudar a prevenir las enfermedades cardiovasculares en personas en situación de riesgo.

Para los investigadores, se trata del primer ensayo dedicado a analizar los efectos de la ingesta de tomate en los marcadores de riesgo de enfermedad cardiovascular en el transcurso de una edad y en un amplio rango de edad.

Las principales conclusiones de este estudio evidencian que la ingesta de zumo de tomate sin sal podría haber mejorado la presión arterial sistólica y diastólica entre la población analizada que tenían prehipertensión o hipertensión no tratadas. Además, los resultados también ponían de manifiesto una disminución del colesterol malo (LDL) en aquellas personas con dislipemia (alteración de los lípidos).

Entre los mecanismos que provocan estos efectos se encuentran los ingredientes activos o compuestos bioactivos del tomate. El licópeno es quizás el más conocido, no sólo por su gran capacidad antioxidante sino también por la inhibición de la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad (LDL) que desempeñan un papel clave en el inicio y el desarrollo de la aterosclerosis.

Las saponinas del tomate también se consideran ingredientes activos que pueden proteger con los efectos de la dislipemia y también del desarrollo de la aterosclerosis.

Detalles del estudio

En el estudio participaron 184 hombres y 297 mujeres, que recibieron una cantidad ilimitada de zumo de tomate sin sal durante un año. Al final del estudio, la presión arterial en 94 participantes con prehipertensión o hipertensión sin tratar disminuyó significativamente. La presión arterial sistólica (PAS) bajó de un promedio de 141.2 a 137.0 mmHg, y la presión arterial diastólica (PAD) bajó de un promedio de 83.3 a 80.9 mmHg.

Los niveles de colesterol LDL en 125 participantes con colesterol alto disminuyeron de un promedio de 155.0 a 149.9 miligramos por decilitro (mg / dL). Estos efectos beneficiosos fueron similares en hombres y mujeres y en diferentes grupos de edad.

Como apuntan los investigadores de este ensayo, los resultados deberían sentar la base para nuevas investigaciones en esta línea que corroboraran, una vez más, los datos obtenidos y que contemplaran también otras variables para reafirmar el hallazgo.

El licopeno que se encuentra en el tomate y que, según esta investigación es un componente que ayuda a evitar las enfermedades cardiovasculares, existe en formato de complemento alimenticio. En caso de hacer uso, es fundamental hacer un consumo acorde con las indicaciones que marca el fabricante en la etiqueta del producto y recurrir siempre a complementos alimenticios seguros, eficaces y de calidad.

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