Unos niveles bajos de vitamina D, conocida como la “vitamina del sol”, se relaciona con un mayor riesgo de sufrir crisis de asma en adultos y niños que padecen esta patología. Esta es la principal conclusión de una revisión de estudios clínicos publicada en Cochrane Library.

 

Unos niveles elevados en sangre de determinados ácidos grasos poliinsaturados en niños pequeños se asocian con una reducción del riesgo de sufrir alergias y asma en la adolescencia.