Así lo señala un estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition desarrollado a lo largo 20 años. Estos resultados evidencian la importancia de seguir una dieta saludable para prevenir enfermedades, como en este caso el Alzheimer, a falta de tener un tratamiento que consiga evitar el deterioro cognitivo y erradicar por completo la patología.

El Omega-3 y la vitamina D podrían mejorar la función cognitiva y el comportamiento social en personas diagnosticadas de TDAH, esquizofrenia, trastorno bipolar y otros desórdenes mentales como pone de manifiesto una reciente investigación publicada en FASEB Journal.

Las personas que mantienen unos niveles óptimos de EPA y DHA, dos ácidos grasos del Omega-3, mejoran el flujo sanguíneo al cerebro, según una investigación publicada en el Journal of Alzheimer's Disease. Como consecuencia de ello, se ralentiza el posible deterioro de las funciones cognitivas cerebrales asociado a la edad.