La vitamina B9, también conocida como ácido fólico, ayuda al mantenimiento y a la creación de nuevas células, por lo que ejerce una función vital en el crecimiento celular y, muy especialmente, durante la infancia y el embarazo. Mientras que los expertos recomiendan tomar ácido fólico durante el primer trimestre, nuevas evidencias científicas han demostrado que la suplementación continua de ácido fólico durante todo el periodo de gestación mejora el rendimiento cognitivo de los niños.

Aumentar la ingesta de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga Omega-3 durante el embarazo puede ayudar a reducir el riesgo de nacimientos prematuros. Así lo confirma una revisión de diferentes estudios que se acaba de publicar.

 

Una nueva investigación sugiere que las mujeres que consumen niveles más altos de colina en los últimos tres meses de embarazo pueden tener bebés con velocidades de procesamiento de información más rápidas.

Mantener unos niveles adecuados de vitamina D cuando se está embarazada es importante para garantizar el correcto desarrollo motor e incluso social del niño. Investigadores británicos de la Universidad de Surrey así lo han confirmado en el estudio que publica el British Journal of Nutrition.

El ácido fólico prenatal ha demostrado tener beneficios positivos en la psicología del niño cuando la madre lo toma hasta el mismo momento del nacimiento del bebé. Así lo pone de manifiesto un reciente estudio presentado en la conferencia anual de la British Psychological Society. Una inteligencia emocional más desarrollada y una mejor capacidad para adaptarse a situaciones díficiles son algunos de los efectos que se han demostrado.