Investigaciones recientes sugieren que analizar los cambios en el microbioma derivados del aumento del consumo de proteínas y fibra podría ayudar a diseñar planes nutricionales que disminuyan problemas en personas mayores, como la sarcopenia y la obesidad.

Varios estudios han demostrado que las dietas basadas en una alta ingesta de polifenoles y fibras alteran las actividades microbianas del intestino. Concretamente, la microbiota intestinal convierte los polifenoles y las fibras en compuestos biológicamente activos, lo que ayuda a regular el metabolismo de la energía y de los lípidos. Sin embargo, no estaba claro si los cambios en los procesos biológicos estaban asociados a una acción conjunta entre flavonoides y fibra o por el contrario, tienen efectos independientes.

También conocida como laminaria, se trata de un alga originaria de China que se ha popularizado en los últimos años por sus beneficios en el organismo. Es rica en vitaminas A, B, C y E; en fibra y en minerales, sobre todo yodo y calcio. Asimismo, la gran cantidad de agua que contiene la convierten en un diurético natural.