La reciente Semana Santa ha evidenciado un aumento de las temperaturas y de mayores planes al aire libre, siempre teniendo en cuenta las limitaciones impuestas debido a la actualidad sanitaria. Esto supone una mayor exposición al sol que, aunque nos ayude a aumentar los niveles de vitamina D, también puede conllevar riesgos, como envejecimiento celular y manchas en la piel. Es por ello por lo que debemos preparar la piel debidamente para reducir cualquier impacto perjudicial.

La vitamina B3 (niacina) puede tener el potencial de prevenir el melanoma en individuos de alto riesgo, según una revisión clínica realizada por investigadores de Universidad de Sydney (Australia).

Tras revisar los estudios existentes sobre las funciones de la vitamina D en la fisiología de la piel, investigadores de Qatar han llegado a la conclusión que consumir suplementos de este micronutriente puede ayudar a mejorar los síntomas inflamatorios de la piel.

 

Los fitoesteroles son compuestos químicos muy parecidos al colesterol que se encuentran en las plantas. Aunque la ciencia ya ha demostrado sus beneficios sobre la salud, diversas investigaciones refuerzan y confirman sus propiedades saludables.

La vitamina D podría actuar como tratamiento terapéutico eficaz en pacientes con psoriasis y/o dermatitis atópica. Así lo demuestra una revisión exhaustiva de diferentes estudios clínicos publicados hasta la fecha sobre la relación de este micronutriente con la piel.