El selenio es un mineral indispensable para el organismo, ya que actúa en nuestro sistema inmune, endocrino y cardiovascular. Es importante para la reproducción, la función de la glándula tiroidea, la producción de ADN y para proteger el cuerpo ante infecciones y ante el daño causado por los radicales libres.

Los síntomas más claros de este tipo de infecciones son tos, estornudos, dolor de garganta, secreción y congestión nasal, dolor de cabeza, febrícula, malestar o mialgias. Aunque estas infecciones, cuando son leves, normalmente remiten tras una semana y no requieren de tratamiento farmacológico, sí que suponen una causa de ausencia laboral y escolar.

Originaria de Norteamérica y usada hace siglos con propiedades medicinales, la equinácea llegó a Europa a principios del siglo XX. Existen numerosas especies y variedades de esta planta, y varios estudios etnobotánicos han reportado, en términos generales, su actividad antiviral, anticancerosa y sus efectos inmunomoduladores.

La llegada del otoño y la bajada de las temperaturas lleva consigo un aumento de virus y bacterias, que aprovechan la vulnerabilidad de nuestro sistema inmunitario para atacarlo. Aunque la alimentación no cura ni resfriados ni gripes, algunos alimentos sí que puede ayudarnos a reforzar nuestro sistema inmune, hidratando las mucosas, que actúan como primera barrera de protección ante cualquier virus, y promoviendo el crecimiento y correcto funcionamiento células inmunitarias.

Las vacunas han representado un gran avance para combatir enfermedades que causan gran mortalidad. No obstante, su eficacia puede verse afectada si la persona que la recibe no tiene unas condiciones óptimas de salud. Este es el caso de los grupos de población que presentan déficit de hierro.

La nutrición juega un papel esencial a la hora de reducir el riesgo de infecciones, aunque conocer la forma exacta en la que estimula la inmunidad es complejo y no se conoce al detalle. Asimismo, numerosos estudios e informes de salud señalan las consecuencias de la desnutrición y el papel de los complementos vitamínicos en el manejo y gravedad de enfermedades respiratorias.

El aumento en la prevalencia de problemas relacionados con el sistema inmune, como resfriados, alergias o de enfermedades como la psoriasis, evidencia la necesidad de contar con unas buenas defensas que nos permitan afrontarlas. Además de consultar con un profesional de la salud cada caso concreto, el consumo de ciertos ingredientes pueden ayudarnos a mantener las defensas a sus niveles más altos. El propóleo, conocido por sus propiedades antivíricas y antiinflamatorias ya conocidas, es un buen ejemplo de ello.

Este polifenol de origen natural se produce como respuesta inmunitaria en las plantas y los frutos ante posibles infecciones por hongos, de modo que ejerce una función protectora y actúa como antibiótico natural. Ahora, y según un estudio, esta función inmunitaria también la podría ejercer en nuestro organismo.

El teletrabajo y el estado de alarma de las últimas semanas debido a la emergencia sanitaria actual puede acarrear déficit de nutrientes, entre ellos falta de vitamina D, debido a la ausencia de tiempo al aire libre y que vamos recuperando de manera progresiva con las salidas que ha marcado el Gobierno en las próximas semanas. En este artículo os contamos la importancia que tiene esta vitamina en nuestro organismo.

Los probióticos son aliados indiscutibles a la hora de proteger nuestro aparato digestivo de microorganismos nocivos. Al actuar directamente en el microbioma intestinal mejoran la digestión y la función intestinal. No obstante, presentan muchos más beneficios para la salud que detallamos a continuación.



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