La nutrición juega un papel esencial a la hora de reducir el riesgo de infecciones, aunque conocer la forma exacta en la que estimula la inmunidad es complejo y no se conoce al detalle. Asimismo, numerosos estudios e informes de salud señalan las consecuencias de la desnutrición y el papel de los complementos vitamínicos en el manejo y gravedad de enfermedades respiratorias.

Un estudio publicado en la revista Nutrients ha investigado durante ocho semanas el efecto de la suplementación de vitamina D3 en el rendimiento físico de jóvenes, concretamente en la capacidad aeróbica - ejercicios de intensidad media o baja pero prolongados en el tiempo- y la capacidad anaeróbica - ejercicios de poca duración, pero de alta intensidad-.

El teletrabajo y el estado de alarma de las últimas semanas debido a la emergencia sanitaria actual puede acarrear déficit de nutrientes, entre ellos falta de vitamina D, debido a la ausencia de tiempo al aire libre y que vamos recuperando de manera progresiva con las salidas que ha marcado el Gobierno en las próximas semanas. En este artículo os contamos la importancia que tiene esta vitamina en nuestro organismo.

Un estudio publicado en la revista North American Menopause Society (NAMS) relaciona las concentraciones séricas de 25(OH)D, el mejor indicador del estado de vitamina D, con la degeneración del disco lumbar (LDD). Actualmente esta dolencia está asociada a la edad y generalmente aparece a partir de los 50 años, cuando los discos que separan las vértebras pierden hidratación y grosor.

La vitamina D y la depresión

Una suplementación con vitamina D puede mejorar la depresión en personas adultas, mayores de 60 años. Así se desprende de las conclusiones de un ensayo clínico publicado en la revista Clinical Nutrition.

La deficiencia de vitamina D en la infancia podría provocar un comportamiento agresivo y estados ansiosos y depresivos durante la adolescencia. Esta es la principal conclusión de un estudio publicado en la revista Journal of Nutrition.

La vitamina D desempeña un papel clave en el mantenimiento de unos huesos sanos y en perfectas condiciones. En su momento, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) reconoció los efectos beneficiosos de este micronutriente a nivel óseo. Estudios epidemiológicos también confirman sus virtudes a la hora de prevenir la diabetes, la artritis reumatoide y la esclerosis múltiple.

Un nuevo estudio ha demostrado que la mayoría de las personas con osteoporosis no toman suplementos de calcio y vitamina D para ayudar a reducir el riesgo de fracturas relacionadas con la osteoporosis.

 


Unos niveles adecuados de magnesio pueden ser necesarios para mejorar la cantidad de vitamina D. Así lo dice un nuevo estudio que destaca cómo ambos nutrientes trabajan juntos para mejorar la salud y el bienestar.

 

La vitamina D puede mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir los niveles de glucosa y el riesgo de desarrollar una diabetes tipo 2. Un estudio publicado en la revista “Menopause” lo confirma.



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