Generalmente cuando hablamos de vitaminas pensamos en las más conocidas como son la vitamina C, la D, la A o la E. No obstante, existen otras menos conocidas pero que aportan al organismo grandes beneficios. La vitamina K es una de ellas, y juega un papel esencial en la salud de nuestros huesos, el sistema circulatorio o el nervioso.

Aunque la vitamina K siempre ha sido un micronutriente fundamental en la coagulación sanguínea, desde hace unos años, diferentes estudios empiezan a constatar su papel en el mantenimiento de una buena salud ósea.

Un combinación deficiente de los niveles de vitamina D y K puede provocar un aumento de la tensión arterial y, con el tiempo, derivar en hipertensión. El riesgo desaparece cuando la presencia de ambas está dentro de las cantidades adecuadas.

Jueves, 21 Abril 2016 12:10

La vitamina K es, probablemente, una de las vitaminas de las que menos se habla y que menos conoce la población pero cumple, como las demás, una función fundamental en la salud del organismo. La vitamina K ayuda al mantenimiento del sistema de coagulación de la sangre y también participa en el metabolismo del hueso, es decir, promueve la formación ósea en nuestro organismo. En esta línea, es interesante fomentar investigaciones que estudien la relación de esta vitamina con la osteoporosis en población de edad avanzada y el posible establecimiento de protocolos de salud que empleen los complementos alimenticios como coadyuvantes en estas situaciones fisiológicas.