Generalmente cuando hablamos de vitaminas pensamos en las más conocidas como son la vitamina C, la D, la A o la E. No obstante, existen otras menos conocidas pero que aportan al organismo grandes beneficios. La vitamina K es una de ellas, y juega un papel esencial en la salud de nuestros huesos, el sistema circulatorio o el nervioso.

Una suplementacion de cuatro semanas con vitamina K2 disminuye significativamente la calcificación de los vasos sanguíneos de acuerdo con un nuevo estudio publicado en BMC Nephrology. Las personas con problemas renales son las principales beneficiadas al ser el grupo de población más proclive a padecer este problema. La investigación confirma la relación directa entre un nivel deficiente de este micronutriente y la acumulación de calcio en venas y arterias.