Se trata de compuestos con propiedades antioxidantes que contribuyen a que las neuronas se mantengan en buen estado, lo que ayuda a conservar las habilidades intelectuales como la memoria verbal y visual o la concentración.

El cerebro, no los ojos, es el que procesa el mundo visual, incluyendo símbolos, imágenes y distancias. Un nuevo estudio científico ha demostrado que dos carotenoides, la luteína y la zeaxantina, ayudan a que el procesamiento sea más rápido.