Miércoles, 25 Agosto 2021 12:22

¿Por qué son importantes los complementos alimenticios de yodo en el embarazo y tras el parto?

La importancia de los complementos alimenticios de yodo en el embarazo y tras el parto La importancia de los complementos alimenticios de yodo en el embarazo y tras el parto

Tanto en el embarazo como durante la lactancia, las necesidades de yodo aumentan, por un lado, debido al incremento de la síntesis de hormonas tiroideas y la transferencia de yodo al feto; y por otro, porque el yodo secretado en la leche materna es una fuente crucial para el lactante.

Sin embargo, un estudio ha evidenciado que los niveles de yodo en las mujeres a lo largo de todo el embarazo, e incluso 18 meses después de haber dado a luz, son insuficientes. La investigación, desarrollada en Noruega y publicada en la revista Maternal & Child Nutrition, ha analizado los niveles de yodo de 1.034 mujeres durante cinco momentos diferentes: durante el embarazo, a las 6 semanas posparto, y a los 6, 12 y 18 meses posparto. Este análisis se realizó siguiendo los criterios epidemiológicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para evaluar la nutrición con yodo.

Los responsables del estudio midieron la concentración de yodo en la orina, uno de los marcadores en mujeres lactantes, a lo largo de todo el tiempo de observación. También analizaron si esta medida está asociada con los hábitos alimenticios, la lactancia materna y el uso de complementos alimenticios. En lo que respecta a esta última variable, se estimó el consumo de todo tipo de complementos, incluidos los multivitamínicos y minerales, y no solo los específicos de yodo. Así, no solo se analizaron los nutrientes que contenían, sino también la frecuencia de consumo y la cantidad de yodo que incluían.

Una concentración media de yodo en la orina entre 150 y 249 μg/L es óptima para las mujeres embarazadas, y niveles por encima de 100 μg/L pueden ser adecuados. Teniendo en cuenta estos datos, el estudio evidenció que los niveles de yodo en las mujeres, tanto en el embarazo como en el puerperio, fueron insuficientes. Más concretamente, los registros más bajos se reportaron seis semanas después de haber dado a luz, y los niveles fueron aumentando progresivamente a medida que avanzaba el posparto. Ante esta realidad, se observó que la ingesta de leche y el uso de complementos que contienen yodo pueden aumentar significativamente las probabilidades de tener unos niveles de yodo por encima de los 100 μg/L.

¿Qué papel tiene el yodo en nuestra salud?

El yodo es un micronutriente y un componente esencial de las hormonas tiroideas, responsables de regular determinadas funciones celulares y fisiológicas. También tiene un papel esencial en el crecimiento y desarrollo del recién nacido, por lo que su deficiencia durante el embarazo y en el período de posparto puede provocar problemas en su desarrollo, tanto a nivel físico como mental.

Según la OMS, una concentración media de yodo en orina entre 150 y 249 μg/L se considera adecuada en mujeres embarazadas. Basándonos en estas cifras, el estudio ha mostrado unas cifras muy por debajo de los criterios epidemiológicos de nutrición adecuada con yodo y los investigadores subrayan la importancia de implementar acciones para mejorar la nutrición con yodo entre las mujeres embarazadas.

La deficiencia de yodo es frecuente en Europa, y especialmente entre las mujeres embarazadas. Asimismo, de acuerdo con un informe publicado por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), España se encuentra entre los países con más deficiencia de consumo de yodo. Según este informe, dependiendo del género y la edad de la población, el porcentaje con deficiencia de yodo oscila entre el 21% y el 34%.

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