La vitamina K ayuda a mantener unos huesos sanos

  • Miércoles, 03 Enero 2018 11:59

Aunque la vitamina K siempre ha sido un micronutriente fundamental en la coagulación sanguínea, desde hace unos años, diferentes estudios empiezan a constatar su papel en el mantenimiento de una buena salud ósea.

Varias investigaciones científicas han sugerido la relación directa que hay entre unos niveles inadecuados de vitamina K y el riesgo de sufrir algún problema de huesos. La causa principal para llegar a esta conclusión es el papel destacado que tiene este micronutriente en la activación de ciertas enzimas que ayudan a evitar la descalcificación ósea.

En un estudio japonés publicado en la revista “Journal of bone and mineral metabolism” se pone de manifiesto que la administración de suplementos de vitamina K ayuda a reducir las posibilidades de fractura de hueso. En este ensayo en el que participaron 379 mujeres, en perfectas condiciones salud, con una edad comprendida entre los 30 y los 80 años se pudo observar que la incidencia de fracturas vertebrales era más elevada (14,4%) en aquellas mujeres con unos niveles plasmáticos más bajos de vitamina K1 frente a las que mostraban unos niveles más elevados.

En otro estudio científico también se demuestra la importancia de la vitamina K para reducir el riesgo de osteoporosis. En la investigación se comprobó que las personas con osteoporosis asociada a una densidad ósea disminuida, o que habían sufrido fractura, mostraban unos niveles inferiores de vitamina K1 y K2 que las personas sin ningún problema de salud. De ahí que se sugiera que un aporte óptimo de este micronutriente, pueda proteger mejor el hueso. De hecho, un tipo de vitamina K2 se utiliza desde 1995 en Japón como antiosteoporótico. La toma de determinadas dosis se vincula con resultados positivos sobre la densidad mineral ósea y la mejor incidencia de fracturas.

La vitamina K y la salud de los huesos

Si se analiza con detalle la vitamina K se observa que contiene tres proteínas que actúan directamente sobre el hueso. Por un lado, se encuentra la osteocalcina, una proteína que, a su vez, está producida por las células formadoras del hueso. Por otro lado, se halla la proteína GLA que se encuentra en toda la estructura ósea y que varios estudios señalan que activa el crecimiento y el desarrollo normal de los huesos. Por último, está la proteína S que, a falta de pruebas concluyentes, parece ser que también participa en el metabolismo óseo.

Suplementación y alimentación

Las fuentes para conseguir vitamina K son amplias, sobre todo los dos grupos principales, la vitamina K1 y la vitamina K2. Se puede obtener a través de complementos alimenticios en el caso de que la dieta sea deficitaria o bien a través de una alimentación variada y equilibrada. Hay muchos alimentos que la contienen tanto de origen animal como vegetal. Dentro del primer grupo se encuentra, por ejemplo, el pescado, el hígado, los huevos y los cereales, entre otros. Las hortalizas de hoja verde como la acelga, la col o la lechuga estarían dentro de segundo grupo junto a el brócoli o la coliflor. También se obtiene algo de vitamina K a partir de las bacterias que normalmente se encuentran en el intestino grueso.

Aunque no está estipulada la dosis diaria recomendada para este micronutriente, se considera que una ingesta adecuada ronda los 120 mg/día en hombres y 90 mg/día en mujeres. En el caso de que se opte por complementos alimenticios basados en vitamina K, hay que seguir las indicaciones que facilita el fabricante en el etiquetado teniendo en cuenta que siempre hay que optar por una suplementación de calidad, eficaz y segura.

Visto 3032 veces Modificado por última vez en Jueves, 04 Enero 2018 10:14