La reciente Semana Santa ha evidenciado un aumento de las temperaturas y de mayores planes al aire libre, siempre teniendo en cuenta las limitaciones impuestas debido a la actualidad sanitaria. Esto supone una mayor exposición al sol que, aunque nos ayude a aumentar los niveles de vitamina D, también puede conllevar riesgos, como envejecimiento celular y manchas en la piel. Es por ello por lo que debemos preparar la piel debidamente para reducir cualquier impacto perjudicial.

Actualmente podemos encontrar el aceite de bacalao en complementos alimenticios que, de manera complementaria a una dieta sana y equilibrada, nos aportan ácidos grasos omega-3 y vitaminas A y D en el organismo.

Una investigación evidencia que una mayor ingesta dietética de ácidos grasos omega-3 podría ayudar a reducir el deterioro cognitivo relacionado con la depresión en jóvenes y adolescentes y, por tanto, a mejorar su calidad de vida.

Un equipo de investigadores del Hospital e Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol y del Instituto de Investigaciones Médicas Hospital del Mar (IMIM) se han planteado una posible afirmación a esta pregunta. Los resultados del estudio ha sido publicado en el Journal of the American College of Cardiology.

Los ácidos grasos de cadena corta (AGCC) son un subgrupo de ácidos grasos con un papel esencial en la salud intestinal, ya que son una fuente de energía para las células que se encuentran en el colon. Mientras que algunas de estas moléculas permanecen en el intestino y actúan en la zona, otras intervienen en funciones complejas de nuestro organismo. Un estudio ha analizado el posible efecto beneficioso de los AGCC en el tratamiento de la esclerosis múltiple (EM).