Mientras que estudios anteriores se han centrado en analizar la seguridad y la eficacia del consumo de complementos a largo plazo, las últimas investigaciones han querido analizar si dicho consumo ayuda a obtener perfiles de riesgo cardiometabólicos más saludables que puedan persistir con el envejecimiento.

Se estima que aproximadamente entre el 10 y el 15% de las personas mayores de 60 años presenta deficiencia de vitamina B12 y por ello, varias investigaciones están enfocadas a identificar fuentes dietéticas ricas en vitamina B12 que nos ayuden a aumentar sus niveles en el cuerpo.