Se trata de la primera evidencia hallada en un gran estudio a largo plazo que analiza el efecto de los complementos alimenticios en adultos mayores. Los avances de estas investigaciones son vitales para frenar las enfermedades relacionadas con el deterioro cognitivo como el Azheimer, que solo en España afecta a cerca de 800.000 personas.

Estudios anteriores ya han identificado que una mayor ingesta de flavonoides en la dieta, así como de antocianinas y proantocianinas, se asocia con un progreso más lento del deterioro cognitivo y de la demencia. En este sentido, los arándanos son ricos en estos micronutrientes y han sido reconocidos por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.

El Ginkgo biloba es una planta medicinal procedente de Asia cuyas hojas se han utilizado tradicionalmente para tratar diversas dolencias y afecciones, sobre todo las relacionadas con el cerebro y el flujo sanguíneo. A continuación, analizamos cada una de sus propiedades.

El aumento de las enfermedades relacionadas con la demencia en los últimos años ha traído consigo el desarrollo de estrategias enfocadas a retrasar su aparición, ya que están asociadas a la edad. En este sentido se han identificado varios factores que pueden contribuir a conseguir este objetivo, entre ellos la alimentación, y más concretamente algunos componentes como la curcumina.