La diabetes tipo 2 es una enfermedad que puede afectar, entre otros, al correcto funcionamiento del sistema inmune. Esto hace que las personas con resistencia a la insulina tengan más dificultades para iniciar una respuesta inmunitaria adecuada en comparación con las personas con niveles normales de glucosa en sangre.

Los sofocos, principales síntomas de la menopausia, son responsables del aumento del flujo sanguínea de la piel del cuello, cara y tórax, y se acompañan de sudoración y palpitaciones. No obstante, en los últimos años ha aumentado la tendencia a consumir determinadas plantas para aliviar estos síntomas.

Varios estudios han demostrado que las dietas basadas en una alta ingesta de polifenoles y fibras alteran las actividades microbianas del intestino. Concretamente, la microbiota intestinal convierte los polifenoles y las fibras en compuestos biológicamente activos, lo que ayuda a regular el metabolismo de la energía y de los lípidos. Sin embargo, no estaba claro si los cambios en los procesos biológicos estaban asociados a una acción conjunta entre flavonoides y fibra o por el contrario, tienen efectos independientes.

Así lo señala un estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition desarrollado a lo largo 20 años. Estos resultados evidencian la importancia de seguir una dieta saludable para prevenir enfermedades, como en este caso el Alzheimer, a falta de tener un tratamiento que consiga evitar el deterioro cognitivo y erradicar por completo la patología.