Tanto en otoño como en invierno debemos tener bien preparadas nuestras defensas para combatir la temporada de resfriados, gripes y otros virus respiratorios. Entre otros, la alimentación juega un papel fundamental a la hora de garantizar el aporte al cuerpo de aquellos nutrientes que intervienen en el sistema inmune. Repasamos los más importantes a la hora de ayudarnos a fortalecer las defensas.

A medida que nos hacemos mayores se producen cambios fisiológicos en nuestro cuerpo que no podemos evitar, pero sí que podemos mitigar a través del ejercicio y la alimentación. Los alimentos antioxidantes juegan un papel esencial a la hora de mantener la salud de las células y evitar el desarrollo de determinadas enfermedades, y uno de los más conocidos es el resveratrol, del que hoy destacamos sus principales propiedades.

De los complementos alimenticios de vitamina D que conocemos, los más habituales corresponden a la vitamina D2 (ergocalciferol) y la vitamina D3 (colecalciferol). A pesar de que ambas puedan tener muchas similitudes, una nueva investigación ha encontrado diferencias importantes entre los dos tipos esta vitamina y, especialmente, a la hora de protegernos contra virus y bacterias.

Originaria de Norteamérica y usada hace siglos con propiedades medicinales, la equinácea llegó a Europa a principios del siglo XX. Existen numerosas especies y variedades de esta planta, y varios estudios etnobotánicos han reportado, en términos generales, su actividad antiviral, anticancerosa y sus efectos inmunomoduladores.