La reciente Semana Santa ha evidenciado un aumento de las temperaturas y de mayores planes al aire libre, siempre teniendo en cuenta las limitaciones impuestas debido a la actualidad sanitaria. Esto supone una mayor exposición al sol que, aunque nos ayude a aumentar los niveles de vitamina D, también puede conllevar riesgos, como envejecimiento celular y manchas en la piel. Es por ello por lo que debemos preparar la piel debidamente para reducir cualquier impacto perjudicial.

Esta sensación de debilidad y falta de vitalidad, generalmente asociada a un cambio en los hábitos de vida, puede minimizarse si modificamos ciertas pautas de nuestro día a día. Asimismo, y con la llegada de la primavera a la vuelta de la esquina, algunos complementos alimenticios pueden ayudarnos a recuperar la energía que necesitamos.

Un nuevo estudio ha evidenciado que la vitamina E ayuda a disminuir los biomarcadores relacionados con el hígado graso y mejora la esteatosis -exceso de grasa en el hígado- cuando se combina con actividad física y se reduce la ingesta de grasas y carbohidratos.

Se trata de una vitamina esencial para el correcto funcionamiento de las enzimas que regulan los procesos metabólicos del cuerpo. También interviene en el desarrollo cerebral durante el embarazo y la infancia, así como la función neurológica normal, y ayuda al cuerpo a producir anticuerpos y hemoglobina, y mantener el azúcar en la sangre.

La Fundación Española de la Nutrición (FEN) y la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT) han promovido un Estudio Nutricional en la Población Infantil Española (EsNuPi), en el que se ha evidenciado que los niños españoles deben mejorar la ingesta de vitamina D, fósforo, calcio y magnesio, necesarios para las etapas de crecimiento y desarrollo.

La llegada del otoño y la bajada de las temperaturas lleva consigo un aumento de virus y bacterias, que aprovechan la vulnerabilidad de nuestro sistema inmunitario para atacarlo. Aunque la alimentación no cura ni resfriados ni gripes, algunos alimentos sí que puede ayudarnos a reforzar nuestro sistema inmune, hidratando las mucosas, que actúan como primera barrera de protección ante cualquier virus, y promoviendo el crecimiento y correcto funcionamiento células inmunitarias.

La nutrición juega un papel esencial a la hora de reducir el riesgo de infecciones, aunque conocer la forma exacta en la que estimula la inmunidad es complejo y no se conoce al detalle. Asimismo, numerosos estudios e informes de salud señalan las consecuencias de la desnutrición y el papel de los complementos vitamínicos en el manejo y gravedad de enfermedades respiratorias.

También conocida como laminaria, se trata de un alga originaria de China que se ha popularizado en los últimos años por sus beneficios en el organismo. Es rica en vitaminas A, B, C y E; en fibra y en minerales, sobre todo yodo y calcio. Asimismo, la gran cantidad de agua que contiene la convierten en un diurético natural.

La nutrición es un factor clave en nuestra salud, y entre otros, incide directamente en el sistema inmune. El control de la alimentación, aunque no nos exime de ninguna enfermedad, puede ayudarnos a reforzar el sistema inmunológico, responsable de protegernos de bacterias, virus y agentes patógenos. ¿Conoces las propiedades de las vitaminas a la hora de cuidar nuestras defensas?

Los multivitamínicos son una categoría dentro de los complementos alimenticios que goza de gran éxito entre la población. Las vitaminas y minerales son micronutrientes básicos para el funcionamiento del organismo y aunque tanto hombres como mujeres los necesitan para vivir, hay algunos que son más necesarios entre la población femenina.



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