Los sofocos, principales síntomas de la menopausia, son responsables del aumento del flujo sanguínea de la piel del cuello, cara y tórax, y se acompañan de sudoración y palpitaciones. No obstante, en los últimos años ha aumentado la tendencia a consumir determinadas plantas para aliviar estos síntomas.

Generalmente cuando hablamos de vitaminas pensamos en las más conocidas como son la vitamina C, la D, la A o la E. No obstante, existen otras menos conocidas pero que aportan al organismo grandes beneficios. La vitamina K es una de ellas, y juega un papel esencial en la salud de nuestros huesos, el sistema circulatorio o el nervioso.

Un estudio publicado en la revista North American Menopause Society (NAMS) relaciona las concentraciones séricas de 25(OH)D, el mejor indicador del estado de vitamina D, con la degeneración del disco lumbar (LDD). Actualmente esta dolencia está asociada a la edad y generalmente aparece a partir de los 50 años, cuando los discos que separan las vértebras pierden hidratación y grosor.

Un nuevo estudio científicos ha revelado que la vitamina E, en particular el tocotrienol, puede mejor la densidad ósea de las mujeres posmenopáusicas. Esta es la principal conclusión de la investigación realizada por el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Tecnológica de Texas y la Universidad Estatal de Georgia.

En el estudio participaron 89 mujeres posmenopáusicas diagnosticadas con osteopenia, una condición en la que la densidad mineral ósea es inferior a la normal. Para el ensayo, se dividieron aleatoriamente en tres grupos. El primero recibió un placebo que consistía en una dosis diaria de 430 mg de aceite de oliva encapsulado. Al segundo grupo se le suministró la cantidad de 430 mg /día de tocotrienol puro al 70% y, por último, el tercero recibió una dosis de 860 mg/día de tocotrienol al 70%. Las tomas se realizaron durante doce semanas seguidas.

Pasadas las doce semanas se observó que una suplementación a base de tocotrienol (vitamina E) reducía significativamente la degradación del tejido óseo, proceso conocido como reabsorción ósea, y había un aumento de la tasa de formación ósea. Como han apuntado los propios investigadores, los efectos osteoprotectores del tocotrienol pueden ser consecuencia, en parte , de una inhibición del estrés oxidativo. A diferencia de la vitamina D que ayuda al calcio en la formación de los huesos, el tocotrienol actúa directamente con las células óseas vivas.

Importantes beneficios

Los tocotrienoles son una forma de vitamina E, menos común que los tocoferoles, que suele encontrarse a través de una dieta equilibrada y sana y en los complementos alimenticios a base de vitamina E. Existen cuatro tipos principales de tocotrienoles: alfa, beta, gamma y delta. Hay alimentos muy concretos que contienen este micronutriente, rico en antioxidantes, como, por ejemplo, el salvado de arroz, avena, cebada, centeno y aceite de palma crudo.

Otros estudios realizados en los últimos años también han demostrado otros beneficios del tocotrienol sobre la salud.

- Protege el cerebro. Dado que los tocotrienoles tienen propiedades antioxidantes y algunas condiciones de salud del cerebro, como la demencia y el Alzheimer, están relacionadas con el daño de los radicales libres, un estudio en 2014 reveló que los efectos antioxidantes del tocotrienol y el tocoferol protegen al cuerpo de la lesión de los radicales libres de las células cerebrales. Otra investigación también indica que los tocotrienoles pueden ayudar a combatir la enfermedad de Parkinson o frenar su avance.

- Ayuda a mantener un corazón sano: Esta forma de vitamina E contribuye a tener un corazón en perfecto estado ya que puede reducir la inflamación o el daño de los radicales libres que dañan este músculo vital. Además, puede reducir el impacto de otros factores de riesgo para la salud cardiovascular como el colesterol alto.

- Mejora la piel y el cabello: Debido a que el tocotrienol es un antioxidante, puede ayudar a revertir o ralentizar el daño de la piel causado por los radicales libres. La nutricosmética lleva incorporando la vitamina E desde prácticamente sus comienzos por su efectividad manifiesta.

En casos de una dieta deficiente, los complementos alimenticios a base de vitamina E son una opción siempre y cuando se haga un consumo responsable acorde con las indicaciones que marca el fabricante y sobre todo se opte por una suplementación segura, eficaz y de calidad.

Tomar dosis altas de vitamina D y calcio en la dieta reduce el riesgo de menopausia temprana y, por tanto, de posibles problemas de salud asociados a esta etapa de la vida de la mujer. Así lo confirma un estudio que se ha publicado recientemente en The American Journal of Clinical Nutrition.