Investigaciones recientes sugieren que analizar los cambios en el microbioma derivados del aumento del consumo de proteínas y fibra podría ayudar a diseñar planes nutricionales que disminuyan problemas en personas mayores, como la sarcopenia y la obesidad.

Varios estudios han demostrado que las dietas basadas en una alta ingesta de polifenoles y fibras alteran las actividades microbianas del intestino. Concretamente, la microbiota intestinal convierte los polifenoles y las fibras en compuestos biológicamente activos, lo que ayuda a regular el metabolismo de la energía y de los lípidos. Sin embargo, no estaba claro si los cambios en los procesos biológicos estaban asociados a una acción conjunta entre flavonoides y fibra o por el contrario, tienen efectos independientes.

El consumo de complementos alimenticios a base de espirulina puede reducir significativamente el peso corporal, especialmente en individuos obesos. Así lo confirma un metanálisis que se ha publicado recientemente en una revista científica.

Consumir inulina enriquecida con oligofructosa (OI) puede modificar la microbiota intestinal y reducir la grasa corporal en niños obesos o con sobrepeso. La Universidad de Calgary, autora del estudio, corrobora que después de dieciséis semanas, los niños que consumieron esta sustancia experimentaron un disminución del peso en torno al 3,1%, una pérdida de grasa corporal de cerca del 2,4% y de la masa grasa troncal en un 3,8%.