Generalmente cuando hablamos de vitaminas pensamos en las más conocidas como son la vitamina C, la D, la A o la E. No obstante, existen otras menos conocidas pero que aportan al organismo grandes beneficios. La vitamina K es una de ellas, y juega un papel esencial en la salud de nuestros huesos, el sistema circulatorio o el nervioso.

Un nuevo estudio ha demostrado que la mayoría de las personas con osteoporosis no toman suplementos de calcio y vitamina D para ayudar a reducir el riesgo de fracturas relacionadas con la osteoporosis.

 

Tomar probióticos ayuda a mantener una buena salud ósea en mujeres de edad avanzada tal y como acaba de publicar el Journal of Internal Medicine, a partir de un estudio realizado por la Universidad de Gotemburgo.

Aunque la vitamina K siempre ha sido un micronutriente fundamental en la coagulación sanguínea, desde hace unos años, diferentes estudios empiezan a constatar su papel en el mantenimiento de una buena salud ósea.